Muso, una inspiración de libertad

Artículo publicado en Muso, una inspiración de libertad – Pluma Joven | Universidad Francisco Marroquín.

La historia, el génesis, el punto importante. 1923, Manuel Silvestre Ayau Samayoa y María Cristina Cordón Méndez contrajeron matrimonio.

Un matrimonio que les permitió tener cinco hijos, un hombre y cuatro mujeres. El único hombre: Manuel Francisco Ayau Cordón, nace en la ciudad capital de Guatemala el 27 de diciembre de 1925, lo demás es historia viva y que permanecerá por siempre.

Pensamientos, ideas, luchas, preguntas, libertad, catedrático, empresario, rector, visionario… eterno.

Guatemala y el mundo fue testigo de un hombre tan intelectual y visionario que luchó siempre por la libertad de las ideas; la vida le permitió al Muso estar en este mundo 84 años. Las partidas de este mundo duelen y son dolorosas, aquel 4 de agosto de 2010, un día triste y gris que dio la oportunidad de despedirnos del Muso, uno de los días más tristes para el mundo, para Guatemala y para las personas que lo conocieron. Once años después (2021) estaría falleciendo su esposa Olga García de Ayau. Eternos.

El tiempo, un momento, un respiro… todo. En este año estamos conmemorando cien años de su nacimiento, solo de imaginar cuántas anécdotas e historias hay alrededor del Muso me llena de emoción para seguirle admirando y reconocer su trascendencia.

El Muso es uno de los muchos personajes más relevantes de la libertad a nivel Internacional; que orgullo decir que un guatemalteco tuviera la capacidad y la visión extraordinaria para hacer cosas diferentes y con sentido. Un ejemplo para muchos de nosotros.

A raíz de la liberad, inspiró a muchas personas y, a pesar de que no esté físicamente, lo sigue haciendo. Tanto que agradecer y queda muy corto por todo lo que hizo.

Mientras redacto este texto, mis emociones son sensibles y deseo citar un pensamiento textual del Muso, que expresa lo siguiente:

la libertad es un concepto social. Solo en sociedad hay concepto de libertad… creemos firmemente en la capacidad de ser humano, precisamente reconociendo la imperfección de todo lo humano, para encontrar mejor su destino en libertad pacífica, y no compelido por la colectividad personificada en el Estado. Creemos en los derechos individuales y en que la libertad y la propiedad deben ser siempre respetadas, tanto porque son innatas en el ser humano como porque así conviene a todo el conglomerado social. No creemos, pues, que haya conflicto alguno entre los derechos individuales y el interés social.

Un hombre ejemplar e inspirador, que nunca se cansó de luchar por las ideas de la libertad. Tenía la visión de creer que Guatemala podía ser un país tan próspero como Singapur. Esto es la esencia de luchar por las ideas por la libertad.

Los principios de la libertad son fundamentales, originando una cooperación social, la división del trabajo, ser especialistas, buscar más productividad y generar intercambio para obtener más riqueza para todos. El orden social sucede espontáneamente.

Deseo ir a la historia y recordar que aquel año de 1959 el Centro de Estudios Económicos Sociales inició su actividad, y fue fundado por el Muso para difundir y defender la filosofía de la libertad.

Gracias al Muso y sus ideas tenemos la UFM, un luchador por la educación. Una mente brillante que lo llevó a fundarla (12 de agosto de 1971) y resaltó que la misión de la universidad es la enseñanza y difusión de los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables. El Muso dio su primera cátedra en 1972, y fue nuestro primer rector de esta casa de estudios.

Este espacio ha sido testigo de notables personalidades de todo el mundo; entre ellos, Hayek, Friedman, Hazlitt, Jesús Huerta de Soto, Javier Milei, entre muchos más. Un gran privilegio que tenemos de ser parte de la UFM.

Que decir de su libro El Proceso Económico, libro base y fundamental en el desarrollo de todos nosotros los estudiantes de la UFM, una explicación con tenacidad, objetiva y concreta.

El tiempo pasa, todo esfuerzo se ve reflejado a nuestro alrededor, nos quedan las bases históricas y los recuerdos del Muso; y qué dicha a quienes lo conocieron en vida. Hoy Guatemala necesita cambiar, necesita de nosotros, el mundo también necesita de nosotros y por eso estamos acá, para aprovechar las oportunidades y las herramientas que nos da esta casa de estudios y que el Muso nos dejó para cuestionarnos, pensar y generar ideas para batallar en libertad.

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